Inicio

 Beneficios

 Precio

 Capacitación

 Descargas

 Blog

 Acceso

 Pruébalo gratis

Cómo realizar evaluación del desempeño laboral

Para cualquier empresa la labor en conjunto es vital. Más aún si se piensa que las organizaciones que fomentan este tipo de actividades obtienen resultados beneficiosos, tanto para las utilidades, como para sus trabajadores, que son su motor.

Si bien es cierto existen distintos niveles jerárquicos, todos los integrantes de una compañía son estrictamente necesarios para que los planes y proyectos puedan llegar a buen puerto.

El trabajo en equipo significa principalmente la suma de ideas y proyectos individuales de todos los integrantes de una entidad que en conjunto hacen que esta funcione adecuada y eficazmente.

Podemos mencionar como ventajas del trabajo en equipo las siguientes:

  1. Permite que sea más fácil la consecución de objetivos.

  2. Contribuye al mejoramiento de la calidad de vida de los miembros.

  3. Agrega valor a los procesos.

  4. Cada integrante puede poner al servicio sus competencias.

  5. Permite compartir las metas y objetivos del trabajo.

En el largo plazo, el contar con un personal leal, de alta calidad humana y profesional, es la única ventaja competitiva permanente que la empresa puede tener. Todo lo demás, tecnología, equipos, procesos, recursos naturales, pueden ser adquiridos en el mercado.

El trabajo en grupo debe convertirse en una “filosofía de gestión”, capaz de impregnar toda la cultura laboral y no en un recurso inusual o fuera de lo común.

El acrónimo Inglés “Team” nos permite entender el verdadero valor del equipo de trabajo, que la suma de las partes individuales sea más que una simple agregación o sumatoria, sino que el hecho de trabajar en equipo, abra las puertas a un factor multiplicativo, que cada persona consiga más de sus propios objetivos, por el hecho de ser parte de un grupo de trabajo. TEAM; Together Everyone Achieves More. “Juntos, cada uno consigue más”.

El factor humano es, sin lugar a dudas, el punto de apoyo y la palanca de todos los procesos empresariales. Es el grupo humano (directivos y todos los trabajadores) quien es capaz de darle coherencia al trabajo de cada subsistema empresarial, usa o no usa la información para tomar decisiones, fomenta o no el espíritu innovador, estudia el mercado y diseña estrategias competitivas.

Pero para lograr un verdadero éxito en el trabajo en equipo tenemos las siguientes claves:

  1. Primera clave: liderazgo claro y firme.

    El liderazgo es el proceso de influir en otros y apoyarlos para que trabajen con entusiasmo en el logro de objetivos comunes.

    Se entiende como la capacidad de tomar la iniciativa, gestionar, convocar, promover, incentivar, motivar y evaluar a un grupo. Es el ejercicio de la actividad ejecutiva en un proyecto, de forma eficaz y eficiente, sea éste personal, gerencial o institucional.

    El liderazgo implica que haya una persona (líder) que pueda influir y motivar a los demás (seguidores). De ahí que en los estudios sobre liderazgo se haga énfasis en la capacidad de persuasión e influencia. Tradicionalmente, a la suma de estas dos variables se le ha denominado carisma. Una fortaleza del liderazgo radica en la capacidad para mostrarse claro y firme, con lo cual los trabajadores comprenden lo que se espera exactamente de ellos.

    Los líderes más eficaces son cordiales, sociables, expresivos, democráticos y honrados, una huella que llega a afectar a todos sus subordinados y que sin duda afecta positivamente el trabajo de equipo. Por el contrario, los líderes menos eficaces son más duros, intransigentes, distantes, irritables, burocráticos y menos cooperadores y también lo son sus subordinados. Los líderes sobresalientes se relacionan con todo el mundo, interesándose por su familia y sus cuestiones personales. También destacan por su deseo de mantenerse informados y por crear un clima de sinceridad que favorecer la comunicación.

    Siempre se ha dicho que los éxitos son el fruto de un poco de habilidad y mucho de transpiración y esfuerzo. La fuente de energía es la pasión, el deseo y las ganas con que se enfrentan las cosas. Querer lo que se hace, quererse así mismo, querer a los demás, querer hacer la diferencia. Todos tenemos miles de ejemplos, de la diferencia que se alcanza cuando hacemos las cosas con gusto y pasión. Nos salen mejor las cosas, nos concentramos en su logro, persistimos y sacamos fuerzas de donde no las tenemos. El líder debe irradiar pasión y fomentarla dentro de su gente.

  2. Segunda clave: objetivo comunes y compartidos.

    ¿Qué es un equipo? La definición es simple: equipo es un conjunto de personas organizadas que tienen un objetivo común. Dos conceptos fundamentales:

    • Organización: el simple agregado de individuos no forma un equipo. Si cada uno trabaja por su cuenta, el grupo de profesionales no es un equipo, aunque esté trabajando en la misma oficina. Lo que une el trabajo de equipo es la guía de un coordinador, la presencia de un líder.
    • Un objetivo común: tener un mismo objetivo es lo que cohesiona y proporciona un rumbo al equipo. Lograr una meta determinada es el motor que le da actividad al grupo. El objetivo común es el elemento que aglutina, que integra todo el trabajo. Todos los miembros deben tener muy claro cuál es el objetivo que se quiere lograr, compartirlo y sentirse partícipes del proceso.
  3. El trabajo en equipo produce resultados superiores a los que se obtendrían de la suma del trabajo individual de cada uno de sus miembros. En un equipo verdadero, nunca el beneficio causado por una sola persona es mayor al beneficio causado por todo el grupo. El desarrollo de una visión de equipo, construida por todos los miembros, permite que todos se sientan partícipes, que se involucren y se inspiren.

  4. Tercera clave: reglas del juego establecidas y respetadas.

    No existen reglas precisas para la formación de equipos eficaces. No obstante, se ha comprobado la utilidad de determinadas “disposiciones”.

    Los miembros del equipo deben estar convencidos del valor, significación y urgencia del propósito del equipo:

    • Se les debe seleccionar de acuerdo con las habilidades requeridas para el cumplimiento del propósito.
    • Un equipo de trabajo debe contener la mezcla exacta de habilidades funcionales o técnicas, así como para la solución de problemas y toma de decisiones y, por supuesto, para las relaciones interpersonales.
    • Deben normarse con reglas de conducta grupal como: asistencia regular a las reuniones, confidencialidad, discusiones basadas en hechos y contribuciones de todos los miembros del equipo.
    • Deben identificarse las metas y tareas requeridas desde la misma etapa de formación del equipo.
    • Finalmente, los miembros del equipo deben alentarse entre sí por medio de reconocimientos, retroalimentación positiva y premios.
  5. Cuarta clave: planes de acción específicos y sujetos a seguimiento.

    No sólo hace falta el definir objetivos comunes sino un plan de acción detallado, SMART, con definición de responsables y fechas, como herramienta de seguimiento y realización de los objetivos de un equipo de trabajo. Primero que nada dicho plan de acción debe tener un objetivo claro, conciso y medible, no podemos iniciar un plan de acción si no sabemos lo que queremos lograr con él ni en cuanto tiempo.

    Después de esto se deben plantear los pasos a seguir o tareas de cada una de las estrategias planteadas. Las tareas deben ser lo más específicas y detalladas posibles, reflejando cada paso necesario. Las tareas deben tener tiempos específicos, fechas de inicio y fechas de finalización, para lo cual es aconsejable adaptar al formato del plan de acción una gráfica de Gantt para tal propósito.

    Por último, en la parte de planeación, se deben asignar los responsables de cada tarea, quienes preferentemente deben ser quienes están involucrados en la elaboración del plan de acción. Recuerde que los pasos de un plan de acción efectivo son muy sencillos:

    • Objetivo claro, conciso y medible.
    • Estrategias que reflejen el camino a seguir para lograr el objetivo.
    • Tareas que describan los pasos exactos para el cumplimiento de las estrategias.
    • Tiempos reales de cumplimiento en inicio y fin de cada tarea.
    • Responsables directos de cada tarea.
    • Seguimiento constante y evaluación de cumplimiento.
    • Evaluación final para replanteamiento del plan de acción o elaboración de otro.
  6. Quinta clave: apoyo a tomar riesgos y derecho a equivocarse.

    En un equipo de trabajo efectivo, se estimula la creatividad y la toma de riesgos. Se estimula a los miembros del equipo tomar riesgos y experimentar soluciones diferentes. Los errores se perciben como parte del proceso de aprendizaje. El mejoramiento continuo solamente se logra cuando se estimula a las personas intentar caminos nuevos y sugerir mejoras sin ser castigados.

    También, comunicación abierta y honesta. Los miembros del equipo sienten libertad para expresar sus pensamientos, sentimientos e ideas. Se escuchan mutuamente y pueden expresar ideas sin ser criticados o avergonzados. Conflictos y desacuerdos se perciben como naturales y se resuelven. Se auto corrige mediante retroalimentación, indicando cómo la conducta de los miembros afecta al equipo en el logro de sus metas.

  7. Sexta clave: 100% de participación e inclusión de todos.

    Un sentido de pertenencia. Existe compromiso hacia las acciones del equipo. Existe un sentido de participación y un alto nivel de involucramiento. La percepción: “Soy una parte importante del equipo y lo que hago hace una diferencia” se traduce en un alto nivel de compromiso y orgullo en los logros del equipo. Interdependencia de los miembros. Necesitan sus conocimientos, habilidades y recursos mutuos para conjuntamente producir algo que solos no podrían lograr tan bien.

    Todos los equipos son grupos, pero no todos los grupos son equipos. La noción de equipo implica el aprovechamiento del talento colectivo, producido por cada persona en su interacción con las demás. Cuando un equipo de trabajo logra mayor alineamiento, surge una dirección común y las energías individuales se armonizan. Hay menos desperdicio de energía.

    Un buen ejemplo es un conjunto musical, en el cual, lo que realmente importa, es que los músicos sepan tocar juntos. Los equipos deben aprender a explotar el potencial de muchas mentes para ser más inteligentes que una mente sola.

    La relación de un verdadero equipo es una relación completa. Y una relación completa requiere un pacto; una relación de pacto descansa sobre un compromiso compartido con ideas, problemas, valores, metas y procesos de administración. Los pactos reflejan unidad, gracia y equilibrio.