Puerta en la cara

La técnica de puerta en la cara es opuesta a la técnica de pie en la puerta, consiste en realizar primero una petición de gran compromiso, la cual existe alta probabilidad de ser rechazada, y después realizar una petición de menor compromiso y que es en realidad la acción que deseas sea realizada por tu prospecto.

Al sentir tu cliente que bajas el grado de compromiso se muestra más dispuesto a acceder a la segunda petición y será menos probable que la rechace.

Ejemplo: Cuando le dices a un cliente que para acceder a una promoción o descuento primero debe entregar datos de contacto y referencias, pero si no acepta se lo ofreces únicamente con sus datos.

Es necesario usar esta técnica con más cautela que la de el pie en la puerta, debido a que ante clientes muy reflexivos puede tener el efecto contrario.


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